Los trabajadores rumanos ya no necesitarán contar con un permiso de trabajo para emplearse por cuenta ajena en España a partir del 1 de enero de 2014,
por lo que volverán a ser tratados en el mercado laboral nacional como ciudadanos miembros de la Unión Europea de pleno derecho. Así lo dicta la última instrucción de la Secretaría General de Inmigración y Emigración que pone fin a la prórroga de las restricciones de rumanos al mercado de trabajo español.